sábado, 25 de julio de 2020

Sindulfo. Mensaje para padres (X). Nova.

Sindulfo tiene buenas noticias: ¡Cada vez estamos más cerca!

Durante el día de hoy, los acampados tratarán de desarrollar la capacidad de misericordia con quienes les rodean.

Aquí el mensaje de nuestro marciano.

Mensaje de Sindulfo

viernes, 24 de julio de 2020

Sindulfo. Mensaje para padres (IX). Don't panic.

Sindulfo ha tenido que mantener la calma para esquivar los peligrosos asteroides que amenazaban su nave.

Hoy, nuestros chicos reflexionarán sobre la capacidad de mantener sosiego ante las adversidades.

Os dejamos el mensaje de nuestro amigo.

Mensaje de Sindulfo

jueves, 23 de julio de 2020

La verdad de la montaña

La montaña es un espacio donde todo encuentra su lugar.

Por eso la frecuentas, para que los problemas relativos empequeñezcan y las cosas importantes recobren su lugar.

La grandeza de sus picachos nos recuerda el mensaje de nuestra pequeñez y fragilidad y nos permite reubicarnos en el alcance que puede esperarse de nuestra existencia.

En estas verdades recuperamos cierta armonía que justifica el cansancio de las piernas entre sensaciones de plenitud al regresar a casa.

La montaña también es verdad para sus caminantes. Los presuntamente fuertes quedan desnudados, los que tenían un coraje medular no mostrado lo evidencian en el ritmo constante y el tesón en las cuestas empinadas.

Los egoísmos se acentúan y las disposiciones para el servicio lucen con especial fuerza en el grupo.

Nos hemos habituado a palabras que, en no pocas ocasiones, solo conservan un envoltorio vacío del contenido presupuesto. Emprendimiento, liderazgo, iniciativa personal... son frecuentes en blogs, post e incluso congresos sin que siempre tengan un reflejo tan frecuente en actitudes como sería deseable.

Pero, el tiempo libre, y la montaña, ofrecen con frecuencia regalos que dan sentido a todos los esfuerzos en las verdades que emergen de los chavales.

Son las 19.00 de la tarde, estamos en las Lagunas del Trampal a 2100 metros. La mañana ha sido exigente en altura ganada y los esfuerzos requeridos. Tras la comida, ha sido necesario un cambio de planes impuesto por una temperatura que invita a buscar o crear una sombra donde refugiarse.

Para esa hora la altura de los peñotes que conforman el circo glaciar anticipan con su sombra una especie de atardecer que, manteniendo la luz, alivia el rigor de la temperatura.

Baño y reflexión de grupos para la tarde antes de la cena. La mayoría se apunta pero algunos tuvieron suficiente remojo en la primera de las lagunas esta mañana y buscan otras ocupaciones.

Vega y Claudia se aproximan anticipando algún interés especial en el impulso del paso.

-"Josema, esta tarde no hemos caminado. Y es una pena dejar pasar estas montañas tan bonitas. ¿Nos acompañarías a estas de detrás para ver el paisaje?".

La primera reflexión es para hacer notar que lo que ellas consideran cima son el anticipo de otras que están ocultas desde nuestra perspectiva. Y que nos llevaría cerca de dos horas alcanzarlas por lugares que nunca estuvieron previstos para el paso.

Pero una iniciativa así requiere una alternativa que haga honor a la belleza de las motivaciones.

- "Podemos subir a esta otra cercana. Ya sé que es más bajita y sencilla, pero nos regalará una vista privilegiada de las lagunas de esta mañana. Además, siempre hemos estado por aquí de paso y no la hemos subido nunca. ¿Os parece?"

Tras unos momentos, demasiado pocos para atemperar una propuesta que no es tan ambiciosa, asienten y comenzamos un paseo al que se suma otra decena de curiosos.

La alternativa les deja satisfechas y se impone una foto de rigor nunca más merecida.

Contemplándolas, hay un sentimiento de inmensa gratitud interior. Ellas no lo saben, pero sencillos gestos como estos dan sentido a muchos esfuerzos acumulados y renuevan los ánimos para seguir en estas tareas.

Que Dios conserve en vosotras la fuerza interior que lanza a lograr lo posible. Os hará llegar muy lejos. Y nos enriquecerá a todos.

Gracias sinceras.





Sindulfo. Mensaje para padres (VIII). Paciencia... Paciencia...

Sindulfo nos advierte de que cada vez estamos más cerca de su planeta, pero hace falta paciencia... Es importante introducir bien las coordenadas para ayudarlo.

Durante el día de hoy, los acampados reflexionarán sobre la capacidad de paciencia y perseverancia, que nos permite emprender viajes largos sin desesperar.

Compartimos el mensaje de Sindulfo.

Mensaje de Sindulfo

miércoles, 22 de julio de 2020

Sindulfo. Mensaje para padres (VII). Galagüeña voló.

Sindulfo nos narra la historia del vuelo de su pequeña galagüeña.

Nuestros acampados hoy trabajarán la capacidad de confiar, lo que desde nuestra vivencia cristiana llamamos fe.

Compartimos el mensaje de nuestro amigo.

Mensaje de Sindulfo

El brindis

Estamos muy contentos. Y queremos compartirlo con vosotros.

Se acumulan los motivos.

Ayer se cumplió una semana desde el final del Campo de Trabajo de El Atazar. Durante estos días hemos seguido manteniendo el control de temperaturas por precaución y cuidado de los mayores al regreso. Gracias a Dios todos los datos han seguido siendo positivos y hoy, sí, podemos dar por terminada la actividad.

El sábado pasamos el "primer Rubicón", dícese de las primeras 72 horas que ofrecen ciertas garantías de que no hemos traído virus gastrointestinales de Tres Cantos. Los veteranos de Navaluenga no necesitan explicaciones de su trascendencia.

Quizá el que este año vivimos con mayor ilusión: ayer recibimos la visita sanitaria. Este año por partida doble: sección de medicina y sección de veterinaria. Fundamentalmente parecida a la de otros años pues los riesgos del tiempo libre fueron, son y serán la salmonelosis y las intoxicaciones alimentarias. Los últimos quince minutos centrados en los protocolos y medidas con motivo de la Covid19.

Tras los clásicos nervios de los primeros minutos, pues no deja de ser un examen, el tono del evaluador va invitando a un sosiego creciente que, en la última parte de la visita invita a la soltura y a gustarse como en los buenos exámenes.

Con el aprobado debajo del brazo y con la sensación de aspirar a nota alta, cuando el evaluador ya tiene claro su dictamen ofrece siempre unas últimas frases que resultan especialmente elocuentes: "A un campamento como este sí me apuntaría yo y mandaría a mis hijos también". "Ojalá todos estuvieran igual de organizados, muchas felicidades".

Tras su marcha, un resoplido y una mirada cómplice de victoria que es compartida en el grupo de coordinación para que participen de ella los otros coordinadores diseminados en la montaña a 2300 metros o en Barco de Ávila.

La inspección sanitaria no nos vacuna contra los virus o bacterias. Por mucho que sean nuestros esfuerzos, hay siempre un porcentaje que responde a los dictámenes de la madre naturaleza. Pero la inspección sí genera la certeza de haber hecho todo lo que estaba en nuestra mano, en nuestras manos, mejor dicho, y expresar así nuestro compromiso con vuestros hij@s.

Permitidme los reconocimientos a todos los evaluados:

Nieves, responsable del seguimiento de las temperaturas, nuestra arma más eficaz.

Javi y Pascu, ingenieros reconvertidos a intérpretes de normas y protocolos.

Celia y Belén, sin lugar a dudas las que mejor conocen la legislación de tiempo libre en el contexto del COVID. Acreditada su soltura incluso en diálogo con quienes crearon la norma.

José Ramón, primero de los estudiantes de normas sanitarias campamentales, al que solo le faltó echarse la mochila a la espalda, y me consta que no fue por falta de ganas.

Rebeca, médico residente de medicina interna, quien elaboró el protocolo que nos sirvió exitosamente en El Atazar de manera experimental, para mejorarlo de cara a Santiago de Aravalle.

Manuel, experto en salud pública ganadera, segundo de los lectores de normas farragosas, quien nos ayudó a entender qué es una unidad epidemiológica y sus ecuaciones para poder comprenderlas y manejarlas.

Rafa, nuestro epidemiólogo de cabecera en virus campamentales y que es responsable directo del disfrute de cientos de niños. Tercero de los estudiantes de normativas farragosas y que nos ayudó a mejorar el protocolo son sus siempre sensatos y certeros consejos.

Fernando, nuestro pediatra de cabecera y referencia 24 horas al día, en versión on-line, o en presencial en lo que se tarda de salvar el Puerto del León y el de Villatoro.

Marina, nuestra médico para los despegues quien nos ayudó a asegurar que todos los chicos llegaban en las mejores condiciones a la acampada revisándolos uno por uno.

A Juanlu y a Carlos, por ofrecer con libertad su reflexiones para iluminar los discernimientos.

Como veis, los buenos exámenes son de firmas colectivas.

Esto no habría sido posible sin vosotros.

Gracias de corazón.



martes, 21 de julio de 2020

Sindulfo. Mensaje para padres (VI). Problemas de ubicación.

Sindulfo tiene algún que otro problema con el GPS. Parece un marciano bastante humano.

Hoy los chicos reflexionarán sobre encontrar un sentido, especialmente en las situaciones de mayor oscuridad.

Os dejamos las vivencias de nuestro amigo marciano.

Mensaje de Sindulfo

lunes, 20 de julio de 2020

Sindulfo. Mensaje para padres (V). Domesticando a la bestia.

Sindulfo nos cuenta algunas experiencias de su infancia.

Durante el día de hoy, los acampados han trabajado su capacidad de resiliencia, la que nos permite sobrevivir a las adversidades.

Compartimos la historia de Sindulfo.

Mensaje de Sindulfo



Los 160



En el calendario parroquial hay una serie de fechas que ya casi resultan mecánicas y que acaban configurando nuestras propias agendas en un conjunto de tradiciones que les otorgan valor y que enriquecen lo cotidiano.
En invierno, cuando aún tenemos pegados los restos del confeti de la cabalgata en las suelas de los zapatos, el primer domingo después de Reyes es cita para todos los soñadores que encuentran en el tiempo libre un espacio privilegiado para su realización.
Entonces, en una tarde de jerseys y abrigos, hay que hacer un esfuerzo por imaginar acampadas soleadas, juegos de agua y gynkanas. La extrañeza del ejercicio queda justificada por la experiencia de los veteranos que son conscientes que, como si se tratara de las fallas, lo que se disfruta durante un breve instante, requiere de una desproporcionada carga previa de trabajo.
Así, enero marca el comienzo de un largo viaje en el que de una reunión a otra van desapareciendo los abrigos dando paso a las camisetas y los tirantes.
Y, sin bajar el nivel de intensidad, aún es necesario un esfuerzo colectivo monumental en las dos semanas previas al comienzo para que todo esté dispuesto y preparado.
Este año ha sido anómalo para todos y para todos. Los preparativos del campamento quedaron drásticamente congelados por el confinamiento y con serias expectativas de suspensión.
La primera decisión, retardar el discernimiento posible para tener la mejor perspectiva posible.
Entretanto, un latente equipo de coordinación mantenían un flujo de comunicación para valorar el escenario.
La segunda, no lanzar un proceso de preparación si no había mínimas garantías de llevar a cabo el proyecto, en atención al esfuerzo y el tiempo que todo esto supone para los monitores.
Ya entrado junio, comenzó el tiempo de estudio de las nuevas normativas y, aún más importante, la ronda de consultas con "nuestros expertos" personas del ámbito sanitario que nos pudieran iluminar sobre la prudencia o no del campamento y las medidas necesarias para su realización.
Finalmente, con todos los datos disponibles encima de la mesa, un jueves, en una cena, llegó el momento de cerrar la decisión.
Un 20 de junio. 160 días después de aquél 12 de enero en el que tenía que haber empezado todo. A solo 26 días de que los posibles acampados aterrizaran en Santiago de Aravalle y siempre pendientes de que la situación sanitaria exigiera echar el freno de mano en un momento dado.
Una sola clave. Tenemos 26 días. Centrémonos en lo esencial. Podemos tirar de cuadernos de campamentos de años anteriores, podemos repetir juegos, o crearlos allí. Por orden, primero lo sanitario, lo jurídico, la logística... Y que este año el campamento sea como pueda.
16 de julio. 26 días después. Un tema distinto. Una trama inédita. Una ambientación como en cualquier otro año, un cuaderno que pasará a la biblioteca que ya requiere más de una estantería...

26 dias que solo son explicables por la capacidad de trabajo de cada uno de los monitores. De los que han podido venir y de todos cuyas circunstancias exigían que su contribución fuera solo en los preparativos. No han sido pocos Y habría sido imposible sin ellos.
26 días que solo son explicables por la capacidad de gestión de los coordinadores, por los mecanismos construidos durante todos estos años y por una capacidad deslumbrante de trabajo en equipo de todos los implicados.
Cuando hay un sueño, cuando no es solo para nosotros, cuando tiene sentido, cuando hay capacidad de formar parte y no solo de protagonizar... 160 son solo una circunstancia a salvar.

Siempre queda la duda de la capacidad de un grupo de trabajo. Velamos ahora porque el campamento siga siendo un disfrute para todos, pero qué grandeza solo haber llegado a inaugurar el primer juego tras el milagro de los 26 días.

Accidentados: 0 (No computan los raspones de las jaras en las piernas de los nuevos del itinerante)
Mamitis: 0.
Estado de los acampados: todos en las temperaturas aconsejables, sin rastro de síntomas preocupantes de gastroenteritis u  otros virus. Y felices.

Breaking news: Ante la evidencia de que los pozos son para sacar agua y los charcos para evitarlos, pero las pozas y las charcas son para bañarse, un grupo de acampados lanza una recogida de firmas reivindicando el feminismo en tiempo libre.



Sindulfo. Mensaje para padres (IV). Preparados

Sindulfo anda algo ajetreado. Hoy nos cuenta algunas de sus tareas.

Nuestros acampados han estado trabajando la capacidad de estar preparado y en vela para afrontar las dificultades venideras.

Lo compartimos con vosotros, para que podáis ser participes de sus reflexiones.

Mensaje de Sindulfo

domingo, 19 de julio de 2020

Sindulfo. Mensaje para padres (III). Universo grande, muy grande.

Sindulfo nos habla de la inmensidad del Universo.

Hoy, los chicos han puesto palabra a sus experiencias de fragilidad.

Compartimos con vosotros las reflexiones de Sindulfo.

Mensaje de Sindulfo

La madurez de la adolescencia

Este año no había condiciones suficientes para ir a Linares.

Como alternativa, en una preciosa reunión de discernimiento en el sentido más estricto del término, los catequistas de juveniles desecharon hasta dos proyectos hasta dar con uno que recogiera los matices y elementos enriquecedores de cada intervención.

Comenzó, así, a forjarse, la idea de prestar un servicio a la Diócesis contribuyendo a la mejora de las instalaciones con la pintura de salones, de campos de fútbol y fachadas deterioradas...

Las tardes para poner palabra a todo lo vivido en estos meses tan complicados, para la reflexión en grupos de la Palabra de Dios y la oración...

El resultado, unos días inolvidables y un rosario de anécdotas y momentos impagables.

Nos ha cocinado Nino. Un amigo camerunés que como tú y como yo, soñó con un futuro mejor del que se le ofrecía, solo que él se comprometió con él aunque implicara cruzar un desierto y saltar una valla fronteriza.

La providencia nos regaló con su amistad y su arte en la cocina y ya es un clásico en nuestras convivencias.

Tras la comida, y antes de la siesta, uno de los días se va apagando la tertulia y llegan los miembros del grupo encargados de la recogida y limpieza de las mesas.

Plato, cubiertos y servilleta en la mano, mi sorpresa llega al encontrarme a cuatro adolescentes cortando tomates y pimientos.

- ¿Qué hacéis?
- Preparar la ensalada de esta noche.
- ¿Y Nino?
- Le hemos dicho que se vaya.
- ¿Por qué?
- Estaban jugando al fútbol los chicos y los ha visto por la ventana. Hemos pensado que le haría ilusión jugar un rato después de tantos días de trabajo.

Y vio Dios que era todo muy bueno.

Sindulfo. Mensaje para padres (II). Amigos terrícolas

Sindulfo nos habla de sus amigos espaciales.

Durante el día de ayer, nuestros acampados han trabajado el valor de la fraternidad y el sentido de comunidad.

Lo compartimos con vosotros.

Mensaje de Sindulfo

¿Cómo describirías cómo es un campamento?

Laura. 9 años.

-Pues un campamento... es un sitio donde todo el mundo es muy majo, donde todo es muy divertido... hay juegos por la noche, y hay una fiesta de agua, hacemos talleres, y la comida está muy rica...

- ¡Ah! Y hacemos catequesis.


¿Por qué hacemos campamentos?

Cristina. 15 años.

-Josema, este verano habrá campamentos ¿verdad?.

-No lo sé. Este verano es complicado. Habrá que ver cómo está todo para entonces y si podemos asegurar las medidas necesarias. Y, si no es posible, acumularemos ganas para el próximo verano. Esto no es lo más importante...

- Ya... Bueno… Ojalá sí... Es que nos tiene que pasar algo bueno en 2020...

sábado, 18 de julio de 2020

Sindulfo. Mensaje para padres (I). Estar encantados de conoceros.

 Sindulfo es un alien que nos ha dirigido un mensaje de petición de ayuda para su planeta.

Durante estos días, nuestros acampados acumularán la energía suficiente como para ayudarle ante una amenaza inminente.

Lo compartimos con vosotros, para que podáis sumaros a la aventura de vuestros hijos.

Mensaje de Sindulfo




La permanencia de las aves


En Santiago de Aravalle hay elementos que forman parte del ecosistema y de lo que aquí forma parte de la realidad.
En las grandes ciudades la experiencia es posible, pero hay que buscarla en las horas tempranas del amanecer o esperar a circunstancias como el confinamiento.
Se trata del dominio de las aves sobre el silencio llenándolo todo de trinos y cantos.
Al ritmo del sol, en un bello ejercicio de armonía de lo creado, los primeros sones anuncian que raya el alba inaugurando un nuevo día. Ponen ritmo y melodía a las primeras luces sugiriendo un espontáneo ejercicio de sosiego, relajo y descanso...
Discretos, aunque sin dejar de emitir su canto, quedan ocultados por la música que marca el despertar de los acampados y que acompaña las horas de trabajo, de talleres...
Sin embargo, en la oración de la mañana, en cuanto el silencio les ofrece un resquicio, recuerdan una presencia que se ha disipado pero que no emerge entonces de manera reivindicativa: estaban permaneciendo.
Como en la ciudad, el alejamiento del ruido, del bullicio, regala la ocasión de reconocer que su presencia acompaña todas las horas del día para los valientes que se atrevieran a romper el paso de lo marcado en la agenda.
Durante las semanas de confinamiento, en el silencio del tráfico y los trajines cotidianos, nos ha sobrecogido a todos su compañía en tantas horas encerrados en casa, reivindicándose al tiempo que nos ofrecían un anticipo de esperanza con la belleza de sus notas.
Pero, y esto es lo más reconfortante, no en sus trinos sino en su significado se puede sentir la presencia simbólica de Dios en sus cantos.
Sencillamente está. Disipado, cuando no ocultado en nuestros ruidos y ajetreos. Emergente en las situaciones de dolor y dificultad cuando se hace más patente en su presencia. Y  siempre disponible para el ejercicio de la libertad que, alejándose de los trajines, permite reconocer su voz.
Unidos en los trinos que también son realidades en nuestro Tres Cantos.

Accidentados: 0
Heridos: 0,2 (una costra levantada)
Mamitis: 1 asintomático y disipándose, ya no tiene claro si se quiere ir.
Temperatura máxima: 39 en la esplanada al sol y 36,7 en los participantes.

Breaking news: Dos coordinadoras, ante la imposibilidad de saludar con besos, señalan la reverencia con inclinación o el hincado de rodillas como fórmulas de su agrado para dirigirse a ellas.

viernes, 17 de julio de 2020

El abrazo del Calvitero



La llegada a Santiago de Aravalle provoca una sensación que ya es costumbre en el primer día, pero que es creciente en su intensidad con el paso de los años, y ya son cinco veranos seguidos.
Las risas acumuladas, las imágenes y las vivencias configuran un escenario donde se mezcla lo mágico con lo sagrado.
Como si se tratara de los minutos iniciales de tu serie favorita para situar en el punto de la narración, se atropellan los recuerdos y anécdotas en cada golpe de vista a cada uno de los rincones de la finca.
La experiencia es desbordante por instantes, con un cúmulo solapado de emociones que generan cierta confusión invitando a un posterior momento de sosiego. Pero su último regusto es de dulzura porque emerge, creciente, una certeza de paz y de bienestar. De estar de nuevo en un segundo hogar que anticipa una experiencia que es la que nos hace regresar un año más.
Mientras uno toma conciencia de este regalo, ha crecido otra creciente paradoja, propia de los lugares sagrados que tú también tienes en tantos rincones de nuestro país.
Todo sigue, pero nada es lo mismo.
El Calvitero, nuestro monte, permanece erguido en una posición inamovible que ofrece una referencia. Frente a él, se intuyen las Lagunas de Barco en los resquicios que ofrecen los robles, especialmente floridos por una primavera tan lluviosa. También permanecen inalterables para consolar nuestra innata necesidad de seguridad.
Aparentemente se muestran indiferentes a todo los vivido desde el mes de marzo. Como lo parecieron el primer verano tras la marcha de mamá, o la de Luis Mari de nuestra parroquia.
La paradoja de lo que sigue cuando nada es lo mismo detiene el paso e impone un silencio meditativo que invita a sentarse por unos instantes. La necesidad es compartida y a mi derecha un par de monitores también participan de la contemplación.
En su hondura la paradoja es también tiene un regusto sanante por responder a la pregunta de quién somos, del sentido de nuestra existencia... que también conecta con lo más nuclear de nuestros interrogantes...
Somo esto: biografías frágiles y cambiantes que aspiran a una eternidad que solo tienen el Calvitero, Las Lagunas...
En la paradoja de lo que permanece y lo mudable comienzan brotan ahora las imágenes de lo que cambió, de las semanas en casa, de las estadísticas con forma de curva... de los rostros de los que ya no están con nosotros, de Felipe, de Luis, de Francisco... de tantos otros...
Y en estos recuerdos, que permiten comprender cómo hemos cambiado desde el último verano, el viento mueve el ramaje de los robles para regalar una música que solo se compone en estos parajes. El sonido relajante, y el movimiento de sus ramas evoca al pasaje de la brisa de Elías en el libro de los Reyes del antiguo testamento que se ofrecía como signo inequívoco de la presencia de Dios.
Por un instante, el Calvitero parece querer ofrecer un abrazo, rompiendo la aparente indiferencia, que bien podría ser el de Dios.
El Calvitero, las Lagunas... permanecen... Nosotros ya no somos los mismos. Y en esta paradoja también parece constante el abrazo de Dios.


Accidentados: 0
Mamitis: 1 asintomático.
Temperatura máxima en la toma de esta mañana 36,6.

Breaking news: Abierto el debate acerca del procedimiento más eficaz para la desinfección de la finca: ¿Norton? ¿Mcaffe? ¿Kapersky? Se abrirá plebiscito en breve.

Sindulfo. Mensaje para padres (X). Nova.

Sindulfo tiene buenas noticias: ¡Cada vez estamos más cerca! Durante el día de hoy, los acampados tratarán de desarrollar la capacidad de ...